Un amigo mío que estudiaba en el colegio IES Ortuella, desapareció en 1991. Un día la profesora le mandó a por tizas, él se fue muy contento pero al llegar al segundo piso la conserje no estaba y él entró en la conserjería. Allí había un cajón abierto, en él se encontraba un libro misterioso. Lo abrió, dentro había un sobre y se lo metió en el bolsillo.
Ya en su casa a las doce de la noche abrió el sobre que contenía el nombre de antiguos alumnos con unos números extraños. Él pensó que era las notas de cada alumno, pero en la parte de atrás había una llave. Él la reconoció porque era la llave de la conserje.
A la mañana siguiente encontró una puerta misteriosa con la cerradura hecha de oro. No sé si fue por su curiosidad pero cogió un hacha y la abrió. El se adentró y no se ha sabido más ni de él ni de la puerta.